- Me han contado cosas.
- ¿Qué cosas?
- No te lo voy a decir.
- ¿Juegas a las adivinanzas?
Pues adivina esto. Un día algo ilumina tu vida anodina, se clava en tu retina en forma de espina, destroza tu rutina vacía y mezquina, penetra en ti como una toxina, sonríe ladina, canina, y poco a poco te contamina, te arranca como cafeína, te mantiene vivo como gasolina, te hipnotiza como una bailarina, te atrapa como heroína, como cocaína, y se convierte en quien manda, quien reina, en la insulina de tu diabético corazón.
Imagina. Imagina toda esta mierda repentina que engancha como nicotina. Pobre politoxicómano de 9 meses, cuánta ilusión adamantina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario